Por Moldes.
Si hay algo que a la gente le gusta es más gente, al menos en general. Y a la hora de jugar sucede lo mismo. No hay como compartir tu tiempo de juego con otros. Últimamente la moda venía siendo de juegos para un solo jugador o multijugadores on line, pero como se han cumplido diez años desde que Metal Slug naciera, vamos a recuperar un poco el espíritu arcade.
Como conmemoración de tal evento, se ha publicado recientemente Metal Slug Anthology para Wii y PSP. Metal Slug es una frenética y emocionante partida cooperativa en la que necesitarás o bien una habilidad fuera de lo común, o un montón de monedas. La recreativa original, que data de 1996, reunía una cantidad ingente de objetivos a abatir con una jugabilidad cómoda y sencilla. Es difícil explicarlo con palabras; dos jugadores, decenas de soldados enemigos que saltan sobre ti cuchillo en mano, y un puñado de helicópteros, y tanques y demás parafernalia bélica, balas de todos los calibres, granadas varias y escenografía destructible bailan alrededor de ti al compás que seas capaz de marcar con tu joystick, todo aderezado con grandes dosis de histrionismo (por las impresionantes animaciones) y gags humorísticos de lo más variado servirán para que te hagas una idea. Como dijo el artista ‘¡esto es amor! quien lo probó lo sabe’.

Y fueron muchos, porque de la gran acogida de este título surgieron numerosas secuelas, todas ellas recogidas en esta antología. Incluye las seis entregas oficiales de Metal Slug: Metal Slug, Metal Slug 2 y su revisión Metal Slug X, Metal Slug 3, Metal Slug 4, Metal Slug 5 y el hasta ahora inédito en estos lares Metal Slug 6, todo ello completado con una gran galería de imágenes y artwoks, acceso a las bandas sonoras, una entrevista a los desarrolladores y un manual a color que está a la altura del conjunto.
Estos juegos dan cuenta de la vida y milagros de Marco Rossi y Tarma Roving (y todos los que se les unieron en los sucesivos capítulos), quienes encabezan lo que queda de los Halcones Peregrinos en su lucha contra el General Morden y su Ejército Rebelde. Morden, de ideología totalitaria, no dudará en reforzarse con extrañas tecnologías, desde extraños y gigantescos tanques, a mutágenos que te convierten en mono, en zombi o en momia, así como con toda suerte de peculiares alianzas. Una risa. Pero los héroes también contarán con refuerzos. Las ya míticas voces que anuncian tus nuevas armas (al grito de Heavy Machine-gun
) se suman los prisioneros que consigues liberar y una enorme mochila que portan las hermanas Aikawa llena de ítems. Y los tanques que dan nombre al juego (los Metal Slug), y aviones o helicópteros, submarinos, y los increíbles camellos con cañón. Que conste que es mucho más absurdo de lo que suena, a veces tendrás que escoger: o reírte y que te maten, o luchar.

En Metal Slug se combinan fases clásicas de scroll lateral (de avanzar de lado, si nos entendemos) con una riquísima variedad de situaciones entre lo hilarante y lo frenético, que harán que te rías solo o con otro jugador, mientras el ritmo al que pierdes las vidas marca el avance de la partida. El explosivo colorido, el detalle y las animaciones de todos los sprites (los dibujos) del juego llaman rápidamente la atención y te invitan a comportarte de diversas maneras: avanzar sin disparar cada vez que alcanzas una nueva zona te permite ver que mientras no te descubren, los enemigos charlan animadamente, se ríen de ti cuando mueres y huyen asustados cuando cargas otra vida. Tendrás que cruzar zonas en las que solo hay un camino, pero en otras podrás moverte por arriba o por abajo; te convertirán en bichos horribles, o en animales, con sorprendentes consecuencias en tus capacidades. Todo está diseñado con humor e imaginación, y muchos homenajes. La presencia de alienígenas, mutantes, momias, cangrejos gigantes y otras cosas de semejante calaña traen a la cabeza típicas películas de esas que no tienen nombre en tus recuerdos, pero que sabes que has visto una y cien veces.

No nos engañemos, las recopilaciones apestan a sacacuartos pero lo divertido de esta saga y la posibilidad de jugar a todas las entregas atrae a cualquiera. Supone una oportunidad espléndida para recordar un tiempo en el que los salones recreativos se llenaban de púbers con la paga de la semana, un tiempo en que los juegos se hacían de otra manera, sobre todo si se mima el material original como en esta ocasión. Y en esta ocasión el desembolso se compensa con diversión asegurada.

A Marco y Terma se suman las chicas Eri Kasamoto y Fiolina Germi, los novatos del cuarto capíttulo
Nadia Cassel y Trevor Spacey; y los invitados de King of Fighters Ralf Jones y Clark Steel.
Y cómo no, los habituales prisioneros como Hyakutaro Ichimonji que se unirá a tus filas a golpe de Hadoken!